Auditorías, Seguridad y salud en el trabajo

Los KPIs más relevantes en SST

Cómo entender el estado actual de los procedimientos de seguridad en el trabajo, establecer objetivos y comunicar logros

10 minutos15/09/2021

¿Uno de sus principales objetivos es la mejora continua de la salud y la seguridad en su empresa? En caso afirmativo, es importante clarificar la posición en la que se encuentra en este momento, establecer objetivos e identificar posibles mejoras. Los indicadores clave de rendimiento (KPIs, por sus siglas en inglés) desempeñan un papel fundamental en este proceso, puesto que permiten establecer comparaciones y analizar y revisar las medidas que ya se han adoptado. Esto, a su vez, permite identificar puntos débiles en los procesos de seguridad laboral de su empresa y comunicar logros. En este artículo, describiremos los KPIs más utilizados y los aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de seleccionar indicadores adecuados para nuestra empresa. 

¿Indicadores reactivos o proactivos?

En el ámbito de la salud y seguridad, se suele hacer referencia a los indicadores clave del rendimiento como indicadores de rendimiento en materia de seguridad (SPIs). Independientemente del término que utilicemos, estos indicadores pueden dividirse en dos categorías: indicadores lagging (reactivos, de seguimiento) y leading (proactivos, orientados a resultados). Al igual que el proceso de selección de métodos y prioridades adecuados para las actividades de seguridad en el trabajo, a la hora de seleccionar KPIs, resulta importante encontrar un equilibrio adecuado entre los indicadores tradicionales y los modernos.

Los indicadores lagging son adecuados para evaluar el nivel actual de seguridad en el trabajo de forma retrospectiva y estableciendo comparaciones con otras empresas. Se basan en los datos recopilados de incidentes de seguridad y sus resultados, hechos que ya han sucedido y no pueden modificarse. Se describen como «lagging» (retrospectivos), porque se centran en hechos pasados. Los indicadores lagging no arrojan ninguna luz sobre cómo introducir mejoras, por ello, es importante incluir indicadores leading, puesto que estos indicadores proactivos ofrecen perspectivas de futuro. En ocasiones se los denomina «indicadores preventivos» porque, a diferencia de los indicadores lagging, no se centran en hechos pasados, sino que se orientan hacia medidas que pueden adoptarse o en condiciones sobre las que se puede actuar, para prevenir futuros incidentes de seguridad.

Ahora bien, existe esta fascinación por observar solo datos retrospectivos de índices de accidentes, que no nos permite avanzar. Ese es el gran problema. Es hora de cambiar la forma en que pensamos y, en lugar de mirar por el retrovisor para escapar de donde nos escontramos, debemos mirar hacia dónde queremos ir.

Andrew Sharman, en entrevista para el Safety Management Trend Report 2021

Cómo definir y supervisar los KPIs

A la hora de seleccionar indicadores lagging y leading, no existe una solución comodín que funcione para todas las empresas. La forma correcta de tomar decisiones sobre indicadores pasa por evaluar la situación de la empresa, los problemas a los que nos enfrentamos y los objetivos que hemos fijado. Una vez más, es importante garantizar la comparabilidad, continuidad y transparencia. Para ello –y para que los indicadores sean útiles–, resulta esencial establecer los objetivos siguiendo el criterio SMART, de manera que sean: 

  • Específicos (specific)

  • Medibles (measurable)

  • Atractivos/consensuados (attractive/agreed)

  • Realistas (realistic)

  • Acotados en el tiempo (timely)

Además de los objetivos y problemas específicos, es importante tener en cuenta la cultura de seguridad actual. Gran parte de los SPIs se basan en informes de los trabajadores, lo que implica que es necesario comunicar al personal la finalidad y el uso de los indicadores, para que puedan aplicarlos en su día a día. También es importante contar con un sistema sencillo y comprensible que permita enviar informes y controlar situaciones. Por lo tanto, solo debemos utilizar indicadores de los que sepamos con certeza que disponemos de datos que los avalen. 

Existen 3 claves a la hora de establecer indicadores:
  • Combinar indicadores lagging y leading

  • Los KPIs deben ofrecer una visión significativa de nuestros objetivos y problemas

  • Monitorear solo KPIs para los que disponga de suficientes datos

Los KPIs más utilizados en salud y seguridad en el trabajo

Como parte de nuestro Safety Management Trend Report, investigamos cuáles son los KPIs más utilizados por las empresas en toda Europa. Tras consultar a 629 especialistas de la seguridad europeos, obtuvimos los siguientes resultados. 

Accidentes e incidentes notificados: índice de accidentalidad

Es de vital importancia que todos los accidentes que se produzcan en el lugar de trabajo queden registrados y documentados. El empresario está obligado a notificar a la autoridad laboral los daños para la salud de los trabajadores a su servicio, que se hubieran producido con motivo del desarrollo de su trabajo. Concretamente, se debe cumplimentar un parte de accidente de trabajo siempre que se produzca un accidente de trabajo que comporte la ausencia del trabajador/a del puesto de trabajo de, como mínimo, un día, sin contar el día en que se accidentó, previa baja médica. En consecuencia, las empresas deben recopilar los datos necesarios en relación con la gravedad y frecuencia de los accidentes. Cuando se consideran en relación con el número de trabajadores u horas trabajadas, los datos permiten extraer conclusiones acerca de la calidad de los sistemas de seguridad en el trabajo. Esta relación queda ilustrada en el índice de accidentalidad, que se calcula de distintas formas.

La tasa de tiempo perdido por frecuencia de incidentes (LTIFR) está ampliamente aceptada como estándar internacional. 

  • LTIFR: lesiones que implican pérdida de tiempo / horas trabajadas x 2000 (en lugar de utilizar un factor 2000, se puede utilizar 1000 o 10 000, dependiendo del tamaño de la empresa)

Días sin accidentes

Al igual que el índice de accidentalidad, el número de días sin accidentes es otro KPI reactivo que se utiliza en gestión de incidentes. La clave está en su propio nombre: mide el número de días en los que no se ha producido ningún accidente en el lugar de trabajo. Tal y como muestra nuestro Safety Management Trend Report, frecuentemente se controlo este indicador y se celebra como un logro. Sin embargo, este KPI se debe tratar con cautela, puesto que puede crear falsas estructuras de incentivos. El hecho de que esta cifra aumente, no implica necesariamente que no se hayan producido accidentes o incidentes, al contrario, es posible que los trabajadores hayan optado simplemente por no notificarlos tratando (de forma errónea) de contribuir al éxito de la seguridad en el lugar de trabajo. 

Hoy en día se ven paneles LED con mensajes como "200 días desde la última lesión" o "350 días desde el último accidente". Una práctica demasiado reactiva en mi opinión. Cuando se produce un accidente, el contador se pone a cero, lo que puede resultar desmotivador. Creo que los KPIs preventivos son mucho más motivadores. [... ] Es más importante medir, publicar y enorgullecerse de los KPIs preventivos que de los indicadores de rendimiento reactivos.

Gerd-Jan Frijters para el Safety Management Trend Report 2021

Cuasi accidentes

Los cuasi accidentes suelen ser incidentes en los que nadie resulta herido, pero que podrían haber resultado en lesiones si las circunstancias hubieran sido ligeramente diferentes. 

Una vez más, no se recomienda centrarse tan solo en alcanzar los "cero" cuasi accidentes ya que se pueden perder de vista los matices de los resultados. De hecho, en lugar de señalar un lugares de trabajo como peligroso, el hecho de que exista un número elevado de cuasi accidentes puede indicar que existe una cultura del error abierta y funcional en la que los trabajadores notifican cuasi accidentes de manera segura y libre. Como responsable de seguridad, debe confiar en los trabajadores en lo que respecta a la notificación de cuasi accidentes y solo así podrá identificar riesgos y adoptar las medidas oportunas. Si un trabajador no informa de un cuasi accidente y este se repite de manera recurrente, podría terminar produciéndose un accidente. Esta idea se ve respaldada por la pirámide de seguridad de Heinrich, que establece que 300 acciones no seguras darán lugar a 29 accidentes con lesiones menores y a 1 accidente grave o muerte. La pirámide de seguridad de Heinrich también pone de manifiesto que, dada su frecuencia relativa, centrarse en alcanzar «cero» cuasi accidentes es poco realista. 

En lugar de reducir el número de cuasi accidentes, sería más razonable observar la relación entre cuasi accidentes y accidentes. ¿En qué medida se corresponde con la pirámide de seguridad? ¿Qué conclusiones se desprenden al respecto? Es posible que los trabajadores y los directores no estén dispuestos a registrar cada incidente, y lo mismo sucede con los cuasi accidentes. Un aumento en esta cifra es un buen indicador de la mejora de la cultura de seguridad

Resultados de las auditorías e inspecciones

Una buena estructura y un buen sistema de clasificación garantizan que todas las fases de las auditorías internas y externas generen KPIs que puedan respaldar la mejora de los procesos, desde la planificación y adopción de medidas, a la identificación y eliminación de casos de no conformidad. Algunos ejemplos de estos KPIs son: 

  • Ratio de auditorías realizadas y auditorías previstas: este indicador ofrece una comparación entre teoría y práctica y muestra el nivel de efectividad en la implantación de auditorías en lo que respecta a la consecución de los objetivos de la empresa. 

  • Ratio de no conformidades y acciones correctivas: el objetivo de este KPI no es otro que aportar información acerca de la calidad de la cultura del error de la empresa. Si no se aplican acciones correctivas para las no conformidades (o no se introducen las suficientes), estas no conformidades podrían volver a producirse.

  • Ratio de recomendaciones y medidas preventivas: este KPI ofrece información sobre la gestión de las recomendaciones de las auditorías por parte de la empresa. Si las recomendaciones no se adoptan o si no se documentan, podrían producirse no conformidades en el futuro. El proceso de mejora continua (PMC) de la empresa también fomenta una atención más adecuada a las medidas preventivas. 

  • Número de plazos vencidos para la aplicación de medidas (relativo o absoluto):en las auditorías se suelen incluir recomendaciones o identificar no conformidades. Todos los casos de no conformidades deben resolverse antes de que se produzca la inspección de seguimiento o la siguiente auditoría.  

El sistema CAPA (acciones correctivas y preventivas)

Con el sistema CAPA se investigan discrepancias, no conformidades y errores, se implantan acciones correctivas y, por último, se adoptan acciones preventivas. A diferencia de otros estándares de gestión de calidad, como la ISO 9001, el sistema CAPA (al igual que la ISO 13485) es un proceso de mejora continua; sin embargo, en lugar de servir para mejorar un producto, trata de eliminar supuestos de no conformidad con los requisitos que se establecen en la normativa aplicable y en los estándares técnicos. 

Indicadores de SBC

La seguridad basada en el comportamiento (SBC) constituye un planteamiento más proactivo que reactivo y permite adoptar y fomentar una salud y seguridad en el trabajo basada en enfoques contemporáneos. Nuestro Safety Management Trend Report de 2021 muestra cómo cada vez son más las empresas que están adoptando este planteamiento para fomentar comportamientos más seguros y, en última instancia, conseguir una mayor seguridad en los lugares de trabajo. 

La SBC se basa en integrar a todos los trabajadores (de un equipo determinado) y observar comportamientos seguros de forma constante, bien sea a través de un sistema en el que todos se «observan» entre sí o animando a cada trabajador a notificar sus propias observaciones. Este enfoque examina el comportamiento seguro en el lugar de trabajo y permite obtener un feedback constructivo. Con la SBC se suelen generar grandes volúmenes de datos, lo que supone un tesoro oculto para KPIs y análisis, pero también implica la necesidad evaluar qué datos debemos seguir y analizar con carácter frecuente. 

Algunos KPIs que se pueden utilizar para analizar programas de SBC son:

  • el número de observaciones frente al total de todas las observaciones posibles 

  • el número de observaciones de comportamiento seguro frente al total de todas las observaciones 

  • el número de respuestas a observaciones frente al total de posibles observaciones o al número de medidas adoptadas por los responsable

  • el número de trabajadores que han recibido formación sobre SBC 

  • el número de comportamientos seguros que se han definido

Seguridad basada en el comportamiento

Seguridad basada en el comportamiento

Descubra los conceptos básicos de la seguridad basada en el comportamiento, cómo implementarlos en su empresa y cómo puede ayudarle el software de Quentic.  

 

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Dado el amplio volumen de datos que generan los programas de SBC, las soluciones de software en la nube suponen una gran ventaja, ya que permiten almacenar cantidades ilimitadas de datos y organizar esta información. El panel principal puede mostrar la información más relevante en forma de KPIs, de un modo que evidencia el éxito del sistema de seguridad. Es necesario convencer a los trabajadores de las ventajas de usar de estos KPIs, obtener su aprobación y consentimiento, puesto que, en caso contrario, los datos tendrían que anonimizarse. En este caso, sería necesario comprobar que el tratamiento de los datos sea transparente y garantizar la seguridad de los mismos. 

Pronóstico

Existe una tendencia evidente hacia la proactividad en la salud y seguridad en el trabajo. Los planteamientos modernos, como la seguridad basada en el comportamiento y Safety-II, suponen un complemento excelente de enfoques tradicionales de la salud y la seguridad ya que, entre otras ventajas, permiten actuar de inmediato y de forma preventiva, en lugar de actuar una vez que se han producido los problemas. 

Como es natural, la tendencia hacia la seguridad proactiva también está contribuyendo al auge de los KPIs proactivos (leading), que han demostrado su utilidad para complementar a los indicadores lagging actuales. Aunque existen varios tipos de KPIs, es importante agilizar la labor de que comparación y contraste de los indicadores que elijamos. Finalmente, la posibilidad de trabajar de forma paralela con KPIs tradicionales y modernos, ayuda a evaluar de qué manera la teoría se plasma en la práctica, así como a identificar las medidas que contribuyen de manera significativa a mejorar la seguridad del entorno de trabajo de nuestra empresa. 

 

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